lunes, 2 de noviembre de 2009

San Petersburgo Día 4: Ermitage y UGG

Menos mal que hoy por fin nos podíamos levantar tarde, porque a eso de las 9:30 sonó el despertador y no era capaz de levantarme...así que seguí durmiendo, total para tomar albóndigas en el desayuno... hoy tocaba el Ermitage, o lo que es también conocido como palacio de invierno, es impresionante lo que llegaron a ser los rusos, y lo que luego se convirtieron, este palacio por lo visto ardió durante la guerra con Napoleón, y fué completamente reconstruido, fiel imagen al anterior. Luego un paseíto por la ciudad, llegamos hasta la Catedral de San Isaak, si eres estudiante 170 rublos, si no 320 rublos, si eres estudiante español con artimañas para engañar, entonces con el carnet de eurojoven, tú y tu amiga entráis por 170 rublos ;)
Que fácil es vivir sin que nadie te diga nada por la calle, es decir, sin que ningún viejo venga con esos ojos de salido, y te suelte una bordería albañilera por lo alto, eso si que no lo echo de menos de  España, pero tiene que ser precisamente en el país donde se perdió la alegría y las sonrisas son transparentes...¿Os acordáis del anuncio que hay en el que la gente va sin cuello porque se lo ha dejado en casa? pues aquí igual, pero con la sonrisa, donde me tengan que decir un "guau" a mi y a mis amigas...resulta extraño
Por fin llegamos a la Iglesia de la Sangre Derramada, se llama así porque en 1881 un anarquista ruso, apuñaló con herida de muerte al zar Alejandro II, es lo mas típico de San Petersburgo, a mi me recuerda un poco a la película de Aladdin pero a lo europeo, eso es lo que mas me ha gustado de Rusia, la mezcla que existe, la ciudad en si parece que quiere tener un toque afrancesado, pero se nota que aún conserva algo de su alma.
Por fin ya de vuelta al hotel, decidimos coger el metro, 40 centimos de euro un billete de metro, nunca en mi vida lo había comprado tan barato...eso sí la chica parece ser que necesita un psicológo porque mas borde no la podía haber habido, le das el dinero y te tira la moneda a través de la ventanilla...Este metro es característico, porque parece que se encuentra en el subsuelo, tres minutos sin exagerar de bajada en las escaleras mecánicas, muy muy vértical, y cuando llegamos abajo no existen andenes, sino puertas que se abren cuando llega el metro, todo muy extraño...pero original.
Y la mejor ganga de todas, es que me he comprado las botas UGG por 65 euros, cuando aquí en Umeå cuestan 250 euros, sí, yo también me emocioné, así no me hacen falta las botas para la nieve porque ya las tengo, que alivio...
Cuando llegamos para cenar no había albóndigas, menos mal porque sino me da algo...pero había una carne con una salsa muy parecida, para mí que las habían cogido y las habían desmenuzado...

2 comentarios:

Ferni dijo...

Como se puede ir por Rusia con medias en noviembre?? Q valiente!!

Pablo dijo...

Muy fresca la veo yo tambien...